Home > Sin categoría > LA COORDINADORA DE ONGD DE CANARIAS DENUNCIA LA FALTA DE COMPROMISO DEL GOBIERNO DE CANARIAS CON LA SALUD EN EL DÍA MUNDIAL DE LA SALUD.

En el Día Mundial de la Salud, las 23 organizaciones que formamos la Coordinadora de ONGD de Canarias, recordamos que la salud es un derecho humano cuya vulneración tiene terribles consecuencias. Reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, y combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades son algunos de los Objetivos de Desarrollo de la ONU para el Milenio, que todos los Estados Miembros firmantes se comprometieron a cumplir para el año 2015. Este año 2015, la OMS, hace hincapié y un llamamiento sobre la Inocuidad de los alimentos; los alimentos insalubres están relacionados con la muerte de unos 2 millones de personas al año, en su mayoría niños/as. Los alimentos que contienen bacterias, virus, parásitos o sustancias químicas nocivas causan más de 200 enfermedades, que van desde la diarrea hasta el cáncer. A medida que aumenta la globalización de los suministros de alimentos, resulta cada vez más evidente la necesidad de reforzar los sistemas que velan por la inocuidad de los alimentos en todos los países. Es por ello que la OMS ha aprovechado el Día Mundial de la Salud, para fomentar medidas destinadas a mejorar la inocuidad de los alimentos a lo largo de toda la cadena, desde la granja hasta el plato. La OMS ayuda a los países a prevenir, detectar y dar respuesta a los brotes de enfermedades transmitidas por los alimentos, de acuerdo con el Codex Alimentarius, una recopilación de normas, directrices y códigos de prácticas sobre los alimentos que abarcan la totalidad de los principales alimentos y procesos. Junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la OMS alerta a los países de las emergencias relacionadas con la inocuidad de los alimentos a través de una red internacional de información. El Día Mundial de la Salud 2015 es una oportunidad para alertar a quienes trabajan en diferentes sectores del gobierno, a los campesinos, a los fabricantes, a los minoristas, a los profesionales sanitarios y a los consumidores de la importancia de la inocuidad de los alimentos, y concienciarlos del papel que cada uno puede desempeñar para que todos tengamos confianza en que los alimentos que nos llegan al plato son inocuos. Hay mil millones de personas que no tienen acceso a medicamentos básicos ni reciben el tratamiento médico que necesitan. La carga de la pobreza, de las enfermedades contagiosas como el VIH, la tuberculosis o la malaria, las enfermedades tropicales desatendidas, así como las enfermedades crónicas y no contagiosas emergentes -enfermedades cardiovasculares, cáncer y diabetes- son los desafíos más apremiantes relacionados con la salud en el siglo XXI. El envejecimiento de la población y la urbanización, especialmente donde no está planificada, son retos que desafían a los sistemas de salud. Estos ya se encuentran amenazados por una financiación limitada, un acceso limitado a los bienes y productos y por la falta de cobertura financiera de los servicios de salud. Queremos recordar en este Día Mundial de la Salud, la situación crítica en la que se encuentra la cooperación española en general y en salud en particular. La Ayuda Oficial al Desarrollo retrocede a un porcentaje del PIB de hace 2 décadas (0,15%), transformando en una quimera aquel objetivo del 0,7% que tanta movilización social produjo hace 20 años. ¿Y la cooperación en salud? En 2012 la cooperación española destinó al sector salud 74 millones de euros, lo que representa un descenso de más del 60% respecto a 2011. Además, su peso relativo dentro del conjunto de la ayuda se sitúa por debajo del 5%, transformando en una ilusión la recomendación internacional de destinar a este sector al menos un 15%. Con estos datos, y los hechos que vienen sucediendo desde que se inició la crisis, podemos afirmar que, a pesar del compromiso solidario de la sociedad española en general y de la canaria en particular, la cooperación es una política vapuleada en nombre de la manida austeridad y la obsesiva necesidad de controlar el déficit. Por ello, la Coordinadora exige una vez más al Ejecutivo presidido por Paulino Rivero que recupere las ayudas establecidas en el vigente Plan Director de la Cooperación Canaria para el Desarrollo 2010-2013, que ha venido siendo obviado con la supresión de los presupuestos para las convocatorias de 2011, 2012, 2013 y 2014 de proyectos de Cooperación al Desarrollo en África y América Latina, así como de las campañas de Educación al Desarrollo. Asimismo, insiste en que la cooperación al desarrollo no se debe entender como caridad en tiempos de bonanza, sino como un compromiso ético y de justicia social. Y reitera que la Ayuda Oficial al Desarrollo del Gobierno de Canarias era la manifestación del compromiso de una ciudadanía comprometida en la lucha contra la pobreza, que se tradujo en la aprobación por unanimidad de la Ley Canaria de la Cooperación Internacional el 16 de abril de 2009.